Los pensionistas hablan de trombosis
en los autobuses o aguardan el final
en los bancos de los parques públicos
entre mierda de palomas y jeringas ensangrentadas,
o me paran en la calle
ante escaparates llenos de electrodomésticos
para preguntarme la hora e interesarse
por la raza de mi perro. Son las cinco de la tarde
y todo en la ciudad apesta a muerte.
Sé que es inútil. Llegar a casa,
ponerme aquí delante y redactar
quince o veinte líneas, qué más da,
esta especie de salvoconducto a ninguna parte.
Roger Wolfe.
AGENDA / CONVOCATORIAS / NOTICIAS
PRÓXIMAS PEGADAS Y EVENTOS
viernes, 11 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario