Crónica de la ausencia
Eres Antinoo
Y te suicidaste para no amarme
Se que aún vives
En este río, que son todos los ríos
Eres acaso Helena
Y te raptó el amor de otro
Pídele que rapte de mis sueños
Tu cuerpo, que repta en todos los cuerpos
Podrías ser Bolívar
Y me liberaste de tu yugo
Que difícil regatear sin tus piernas
El trámite del día a día
Tendrías que haber sido
Un reloj solar
Y bañarme con la certeza del tiempo
Porque
Después de todos estos siglos
No te conozco
No me conozco
1 comentario:
Miguelior, me gusta esta línea... es importante centrarse en un concepto, en una idea... tus crónicas daltónicas pintan bien.
Un abrazo.
Felipe
Publicar un comentario