No puedo dar la espalda a la escrituraesa débil criatura de la fuerza
no puedo darle la espalda ni aunque quiera
con ella empecé a amar
no le daré la espalda
sé que hay tiempo también para otros menesteres
que nada o poco tienen que ver con ella
no le doy la espalda
incluso y sobre todo si está oscuro
o si hago el amor contigo
o si duermo
mi espalda da la espalda a la escritura
me recuesto en sus curvas
sufro sus oleajes
vivo en ella
me acoge y me expulsa, me quiere
pesadillas y orgasmos se confunden
sueño constelaciones de palabras
odisea 2001 en un espacio en blanco
café con paisaje
por ejemplo un bar de carretera
pero esta vez es el mar
contener el aliento en la tarde gris
respirar con un silbato sujeto entre los labios
dejar pendientes versos para después de la siesta
besarte en la orilla del alma
donde varan tus restos cada día
dormirme en la palabra que quiere dormir conmigo
reírme en la palabra miedo
pronunciar sin descanso
EMPATE A VIDA
Me quedo con lo dado
Un despojo de espejos que no corta
donde se mueven los muebles de la cara
y por los que sobresalen algunos calcetines.
Felipe B.
Imagen: fotograma de The Pillow Book, de Peter Greenaway.


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